Solange campaña «Menstruación, terminemos con El Tabo» lanzada por el Movimiento Evita de Olavarría.

Esta campaña tiene como objetivo abordar la desigualdad en el acceso a productos menstruales y promover el diálogo sobre el tema.

Según Solange Rivarola, integrante del Movimiento Evita, han estado trabajando durante muchos años en la temática de la menstruación y han identificado una falta de información y creencias arraigadas sobre el tema.

Durante la pandemia en el año 2021, realizaron un relevamiento en la ciudad y descubrieron que la situación seguía siendo la misma: falta de información y creencias cerradas. Decidieron instalar el tema en el ámbito político porque consideran que cuando una situación afecta a muchas personas, se vuelve un problema político que requiere atención.

Además, señalaron la desigualdad económica en el acceso a los productos menstruales, ya que son costosos y hay sectores vulnerables que no pueden acceder a ellos. Incluso han conocido casos de escuelas locales donde se utilizan productos inadecuados para gestionar la menstruación, como trozos de algodón o gomaespuma.

Solange subraya que esta problemática no solo se trata de un tema económico, sino que también afecta la salud de las mujeres. El uso de algodón o de trozos de espuma como alternativa es perjudicial. Incluso los productos más conocidos, como toallitas y tampones, también pueden ser perjudiciales para la salud. Estamos implementando talleres educativos en escuelas para concientizar sobre el impacto económico, ambiental y en la salud de los productos descartables, así como desmentir mitos sobre la sexualidad. También buscan formar a futuros docentes para que puedan tratar estos temas en sus aulas. En principio, es importante llamarla por su nombre correcto: menstruación. No se trata de «me vino» ni de estar «dispuesta».

Es crucial referirse a ella como Menstruación, y así poder hablar de ello de manera adecuada. Además, la campaña busca generar conciencia y recolectar registros sobre la realidad actual en relación con la menstruación. Esto es algo que también queremos comenzar a difundir. ¿Por qué? Bueno, recientemente realizamos una rifa para recaudar fondos y poder comprar productos de gestión menstrual para que estén disponibles cuando sean necesarios.

Nos preocupamos especialmente por garantizar que haya dos baños disponibles en el lugar donde nos desenvolvemos, ya sea en nuestras casas o en lugares de acompañamiento y comunicación. ¿Sabes por qué es necesario? Nos preguntamos, por ejemplo, por qué en las bolsas de mercadería que se entregan en las escuelas no se incluyen productos de gestión menstrual. Es un elemento que necesitamos, sin excepción, todos los meses.

El presupuesto anual aproximado para estos productos ronda entre los dos mil novecientos y tres mil ochocientos pesos mensuales. Nos damos cuenta de que muchas familias asistidas por el Estado quizás no cuenten con los recursos para adquirir estos elementos. Además, esto se relaciona con otra cuestión: las mujeres tenemos menos acceso al mercado laboral. Sumando el hecho de que tenemos que destinar una parte de nuestro salario o ingresos mensuales a la compra de productos de gestión menstrual, se vuelve aún más difícil. Por suerte, la concejala Inés Creimer, junto con otras compañeras, ha estado trabajando en una ordenanza para que el municipio destine un presupuesto a la compra y disponibilidad de estos productos en hospitales, plazas y otros lugares públicos.

La ordenanza fue aprobada en concepto, pero no ha sido ejecutada aún. Desafortunadamente, desconocemos qué ocurrió con esta ordenanza y continuaremos investigando y averiguando al respecto. Nos parece de suma importancia que la comunidad la conozca, ya que se trata de un derecho que debe ser garantizado.

En las escuelas y otras instituciones que visitamos, promovemos que se preste atención a este tema y que los productos estén disponibles, sobre todo en los baños. El baño es el lugar donde se utilizarán estos productos, y todas las personas que hemos pasado por la escuela hemos experimentado la vergüenza de tener que pedirle al docente que nos permita ir al baño y sacar un pequeño paquete de la mochila, como si estuviéramos haciendo algo incorrecto.

Es hora de que esto cambie y podamos hablar abiertamente sobre la menstruación. La campaña busca generar conciencia sobre esta problemática y promover cambios en las políticas para garantizar un acceso equitativo a los productos menstruales