La integrante de la Asamblea Feminista y Disidente, Cassandra Muñoz del Campo, se refirió a la marcha del 8M y al femicidio de Sofía Vicente y cuestionó a dónde se dirige la indignación cuando desaparecen jóvenes “el intendente hace más foco en una pintada que en el pedido de aparición con vida de Sofía, cuando en realidad es ahí donde debería estar puesto. Si una pared pintada interpela más que el hecho de que nos falta una piba, es interesante ponerlo sobre la mesa, problematizar y cuestionar nuestras prioridades”.
Respecto a los reclamos históricos que llevan adelante organizaciones feministas, entendió que “cuando no nos maten, tengamos acceso a una canasta familiar, a un salario no precarizado, cuando se reconozcan como trabajo las tareas de cuidado, ahí vamos a tener leves mejoras”.
