El pasado miércoles 14 de septiembre Florencia de Arzave, una vecina de Microcentro, perdió a sus dos perritas debido a que durante un paseo ingirieron veneno en inmediaciones de Rivadavia y Dorrego. Dolida por semejante situación, además de realizar la denuncia correspondiente, brindó su testimonio para alertar a vecinos y vecinas de la zona.
“Nos encargamos de hacer la denuncia, el caso está en fiscalía, pero no quiero que quede ahí, quiero que se sepa porque es un hecho que puede seguir sucediendo. La sociedad no puede resignarse y hacer oídos sordos ante estas situaciones”.
También detalló que distintos espacios y negocios de la zona ofrecieron el registro de sus cámaras de seguridad para lograr dar con el autor de los hechos. En este sentido dijo que “lo podría haber consumido cualquier niño pequeño, porque estaba a su alcance. Entiendo que hay gente que no le gusta convivir con otras especies, pero tenemos que aprender a hacerlo” remarcó.
