Ciudad de Tandil
Proceso de Desarrollo Económico
Agricultura y ganadería
Entre
1850-1860 se registra la llegada de los primeros colonos extranjeros que
comienzan el desarrollo de la agricultura. Entre ellos son de destacar Juan Fugl
y Ramón Santamarina. Otros vecinos e inmigrantes de diferentes nacionalidades se sumaron a esta
actividad, a punto tal que hacia 1.880 ya había en el Partido más de 4.000
hectáreas cultivadas. La superficie total de chacras, según un censo de ese año,
era de 7.873 hectáreas.
En cuanto a la ganadería la historia es más
antigua, ya que tanto indígenas, como criollos y españoles compitieron por las
haciendas.
La importancia actual de Tandil como centro
agropecuario de importancia, se remonta prácticamente a los años
fundacionales. El Partido del Chapaleofú, en sus tres décadas de existencia,
se había convertido en un importante proveedor de ganado hacia distintos
lugares de la provincia. Localidades como Azul, Bahía Blanca, Carmen de
Patagones y aun la propia ciudad de Buenos Aires eran abastecidas de vacunos
desde Tandil.
Estancias y cabañas de importancia, se ubicaron en
Tandil desde el siglo pasado, que tendieron al mejoramiento de las razas.
En cuanto a las actividades comerciales, las mismas
tuvieron gravitación desde mediados del siglo anterior. La fundación del
Fuerte atrajo gran cantidad de pulperos y mercaderes que llegaron con la
expedición con la intención de establecerse.
Los
tratados de paz firmados con los cacicatos estipulaban el suministro periódico
de raciones.
El
suministro a las tropas y a los indios era una permanente, que se mantuvo
inalterable hasta 1870.
En
todo este proceso resultó vital la confluencia de caminos en Tandil
-convertidos luego en rutas comerciales- y la posesión por parte de algunos
importantes pulperos de una adecuada flota de carretas.
Luego
se pasó a la etapa de los grandes almacenes de ramos generales de antaño como
los de Gardey y "La Pampa Florida", este último con una vigencia
hasta inicios de los ‘70s.
Hubo, con el tiempo, sucesivas renovaciones de
casas comerciales que fueron importantes en un momento y sucumbieron en otra época
y viceversa. Se dio una dinámica singular, permanentemente; hubo cierres y
aperturas. Pero el comercio de Tandil mantiene su fuerza originada en los
remotos tiempos fundacionales y antes aún, con las ferias indígenas.
En el rubro de la hotelería Tandil siempre se
distinguió por la cantidad y calidad de sus establecimientos hoteleros. El
"Hotel de la Piedra Movediza" fue el primero en el tiempo, fundado en
el año 1865. En 1881 cobró vida el "Hotel de Roma". Entre los últimos
años del siglo XIX y primeros del actual, se gestaron y trabajaron exitosamente
hoteles como el Francia, Maritorena, Manantial, Laberinto, Sierras, Edén, Ramírez,
Kaikú, Argentino, etc.
El Palace Hotel, durante poco más de medio siglo,
fue el lugar distinguido de Tandil. Se inauguró el 20 de diciembre de 1919 y lo
hizo construir la familia Santamarina. Las obras se iniciaron en 1913.
En el año 1971, el Palace fue comprado por la
Universidad de Tandil (privada entonces) y actualmente es la sede del Rectorado
de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires.
El tiempo y las circunstancias hicieron que la
mayoría de ellos cerrara sus puertas para dar paso a otros con nuevas
concepciones, pero manteniendo la tradicional calidad y calidez que siempre
brindó Tandil a sus visitantes.
Industrias pequeñas hubo ya en el siglo pasado (la
del cuero, lácteos, cervecerías, etc.). La industria fabril y manufacturera se
desarrolló en una proporción directa a la población y a sus necesidades.
Algunas de éstas como las herrerías –con sus productos:
arados, carros, cocinas económicas y carruajes- y los molinos harineros tuvieron un fuerte impulso a
partir de 1883.
Dado
que la elaboración superaba, en cuanto a cantidad, a las necesidades de la
población y a las exigencias del Partido, Tandil se transformó en el centro
industrial del centro de la Provincia de Buenos Aires.
En
el año 1883 se lleva a cabo la Primera Exposición Feria Rural e Industrial del
Tandil. La misma fue organizada por la Sociedad de Fomento del pueblo.
La industria de la piedra cobró gran importancia
tanto por los volúmenes de extracción como por la cantidad de personas que
vinieron a vivir a Tandil a partir de la febril actividad de las canteras, desde
fines del siglo anterior hasta bastante entrado el actual.
La llegada del ferrocarril a Tandil, en 1883, fue
un factor decisivo para el comienzo del gran desarrollo de esta actividad.
Importantes obras públicas como el empedrado de numerosas calles de Buenos
Aires y la construcción del puerto de Buenos Aires y de Puerto Belgrano (base
militar) en Bahía Blanca, son algunos ejemplos de realizaciones con piedra de
las sierras locales.
Entre tres mil a cuatro mil quinientas personas se
desempeñaron en las canteras de Tandil.
Actualmente hay muy pocas personas trabajando en
esa actividad (menos del diez por ciento de las de hace casi un siglo) pero la
cantidad de extracción es importante, con motivo de los adelantos tecnológicos
en la realización de las voladuras.
En 1918 surgió en forma gravitante la industria
metalúrgica en Tandil, de la mano de Francisco, José y Donato Bariffi, que
posteriormente fundaron BIMA (Bariffi Industria Metalúrgica Argentina).
Fabricaron cocinas, estufas, tapas de cilindros, entre otros productos.
En la década de 1960 debió cerrar, pero sin duda cumplió un ciclo fundacional
de suma importancia.
En 1948, había nacido otro emprendimiento que tuvo
rápidamente, y tiene aún, trascendencia nacional e internacional por sus múltiples
exportaciones: Metalúrgica Tandil, fundada por don Santiago Selvetti.
En Metalúrgica Tandil llegaron a
trabajar casi 2.000 personas; actualmente ha descendido fuertemente esa
cantidad, pero aquellos que pasaron por esta empresa dieron origen a numerosas
fundiciones, talleres, etc. que ocuparon mano de obra en forma considerable y
proveyeron no solamente a la propia Metalúrgica Tandil sino a fábricas y
representantes empresarios del país y del extranjero, tal el caso de Metán,
Tandilfer, Tandilmat, Talleres Tandil, Fundalum, Ronicevi, etc.
La industria láctea fue siempre importante y ya en
el siglo pasado se registraron significativas cifras de producción.
En 1897 había nacido la firma de productos lácteos "La Tandilera", esa fue la primera cremería.
Sus instalaciones fueron adquiridas por "La
Serenísima" aunque no para fabricación sino para depósito. De todos
modos, en la actualidad existe un renacer muy importante de la industria láctea,
a partir de la importancia que ha adquirido la Cuenca Lechera Mar y Sierras,
tanto en cantidad como en calidad.
La
industria del cuero, chacinados, de la lana, indumentaria de todo tipo, las fábricas
de cuchillos, etc. han dado y siguen dando vida plena a las actividades
industriales tandilenses.
El 2 de enero de 1.872, Tandil tuvo la primera
entidad bancaria oficial, al inaugurarse la sucursal del Banco de la Provincia
de Buenos Aires.
Unos cinco años después, las autoridades
centrales del Banco de la Provincia decidieron cerrar unas cuantas sucursales,
entre ellas la de Tandil, sin embargo, el 2 de octubre de 1910 se decidió la
reapertura.
En
1892 se instaló la sucursal del Banco de la Nación Argentina.
El 17 de noviembre de 1902 abrió sus puertas el
Banco Comercial del Tandil, merced a la iniciativa de un grupo de comerciantes,
industriales y productores, y en 1995 se produjo el cierre con tal nombre,
aunque actualmente continúa con otros dueños con la denominación de
Mercobank.
Tandil tuvo otro banco local, que se llamó Banco
del Fuerte, y luego de funcionar durante más de dos décadas -contando su
antecedente anterior: Compañía Financiera del Tandil- debió cerrar también
en 1995 aunque luego fue adquirido por el Velox.
