CIUDAD DE TAPALQUE

CARACTERIZACIÓN DEL SISTEMA REGIONAL

Rol que desempeña el partido y sus relaciones con el sistema metropolitano, provincial y nacional.

Tapalqué, de acuerdo a los sistemas de producción agrícola-ganadero, que lideran las actividades productivas del campo bonaerense, y en su carácter de municipio con actividades predominantemente ganaderas, en particular de cría y recría, con alguna invernada y escasa agricultura y tambo; con poca actividad industrial, y con una población todavía escasa; pertenece a los municipios del "interior" de la provincia de una de sus regiones más importantes por su extensión: LA PAMPA DEPRIMIDA, que lidera la denominada Área Deprimida del Salado a la que se suman, sin tener relación con la cuenca del río Salado pero por esa característica agroclimática y productiva, y por la dependencia con las cabeceras regionales del centro de la provincia (Olavarría, Azul y Tandil), municipios como General La Madrid, Benito Juárez y Laprida. 

Por lo tanto vale la pena desarrollar una breve caracterización de la región global, sin perder la noción de pertenencia a la “Subregión del Centro” que generan las cabeceras regionales mencionados, para entender como influye en Laprida y qué particularidades (dificultades y potencialidades) se trasladan al partido.

 La Zona Deprimida del Salado:

 La PAMPA DEPRIMIDA con el Área Deprimida del Salado abarca la cuenca hídrica del río homónimo que está integrada por los partidos de Ayacucho, Azul, Bolívar, Brandsen, Cañuelas, Castelli, Chascomús, Dolores, General Alvear, General Belgrano, General Guido, General Las Heras, General Lavalle, General Madariaga, General Paz, Las Flores, Lobos, Magdalena, Maipú, Mar Chiquita, Monte, Navarro, Olavarría, Pila, Rauch, Roque Pérez, Tapalqué, Tordillo, y Veinticinco de Mayo, y los municipios eminentemente ganaderos de la transición de las zonas mixtas generadas en las sierras y pedemontes de Tandilia al este y sur, y las sierras y pedemontes de Ventania al oeste: Benito Juárez, General La Madrid y Laprida.

 Esta región cuya superficie equivale a un 35% del territorio provincial, (o a cinco veces la provincia de Tucumán; y que es de un tamaño mayor que doce de las provincias argentinas, y superior que el de países como Portugal), ofrece la extensión y potencialidad de sus recursos naturales y su cercanía a mercados como la Capital Federal con el Gran Buenos Aires, a los puertos comerciales de Buenos Aires, La Plata, Quequén, Mar del Plata y Bahía Blanca, a otras importantes ciudades y centros industriales, comerciales, turísticos y científicos bonaerenses.

Partidos de la PAMPA DEPRIMIDA

partido

superficie (has.)

población (Censo ´91)

Ayacucho

674.890

19.685

Azul

654.025

62.260

Benito Juárez

507.194

20.496

Bolívar

491.216

32.690

Brandsen

112.602

18.452

Cañuelas

118.722

30.914

Castelli

206.319

7.009

Chascomús

416.319

35.381

Dolores

197.314

24.232

General Alvear

338.408

8.243

General Belgrano

184.321

14.091

General Guido

232.691

2.852

General Juan Madariaga

286.288

16.896

General La Madrid

481.137

10.727

General Las Heras

72.010

11.007

General Lavalle

262.536

3.065

General Paz

119.746

9.376

Laprida

345.498

9.363

Las Flores

334.027

22.007

Lobos

172.435

30.771

Magdalena

333.603

22.917

Maipú

260.165

10.075

Mar Chiquita

309.668

14.867

Monte

184.754

15.328

Navarro

161.750

13.644

Olavarría

765.878

98.148

Pila

345.299

2.959

Rauch

431.526

14.047

Roque Pérez

157.222

9.606

Saladillo

268.518

26.136

Tapalqué

414.924

8.114

Tordillo

129.565

1.442

25 de Mayo

476.945

33.724

TOTAL

10.447.515 has.

660.524 hab.

 Por su posición geográfica, la Pampa Deprimida está inserta entre las zonas de mayor dinamismo socioeconómico: la Región Metropolitana al norte, y el área centrada en Tandil, como sector intermedio respecto de los centros regionales de Mar del Plata y Bahía Blanca al este y sur de la provincia, y de la zona agrícola de la Pampa Ondulada, al noroeste de la provincia.  Sus 10.447.515 hectáreas forman parte de una de las áreas fisiográficas del planeta más aptas para el desarrollo de la agricultura y de la ganadería. Sin embargo, la región exhibe en la actualidad bajos índices de productividad de la tierra, y un reducido aporte al producto bruto provincial. Es cierto que está sujeta a restricciones naturales, pero esta razón, por otra parte común a todas las zonas agropecuarias del mundo que se ven afectadas por condiciones igualmente rigurosas, no es suficiente para explicar por si sola el actual manejo en los sistemas de producción dominantes y la escasez de alternativas, siendo necesario explorar sobre su aún inexplotada potencialidad:

Por ejemplo, respecto de su aptitud, aún hoy la superficie de campo natural supera los 6.600.000 de hectáreas, la superficie arable total es de 5.800.000 hectáreas, mientras que la superficie sin limitaciones para las prácticas agrícolas es de 3.500.000 hectáreas.

 El destino actual de los suelos es de aproximadamente 1.600.000 hectáreas para los cultivos anuales, 900.000 hectáreas para las pasturas permanentes y 26.000 hectáreas para destino forestal, lo que permite prever una potencial capacidad de crecimiento de la agricultura mediante la incorporación de al menos 1.300.000 de hectáreas.

 El ambiente físico de la Pampa Deprimida ha sido señalado como el principal factor de atraso en el desarrollo regional. Existen desigualdades intraregionales en términos físicos, con una marcada correspondencia con los factores socioeconómicos. La Pampa Deprimida "típica" presenta una geomorfología muy particular: es una zona de bajísima altitud y posee una pendiente escasamente marcada.

 En ese sector son comunes los episodios de anegamiento del suelo, y con menor frecuencia, extendidas inundaciones. En síntesis los suelos y las áreas de acumulación aparecen como los principales reguladores de la oferta de agua, y consecuentemente, de la actividad agropecuaria.

 La estructura productiva:

 Su estructura productiva se basa en la cría extensiva de ganado vacuno, y presenta un sector industrial de escaso desarrollo. También se verifican disparidades intraregionales en cuanto a la evolución económica.

 La ganadería de cría no ha podido constituirse en factor dinámico de la economía regional, debido fundamentalmente a la baja magnitud de su demanda de mano de obra, de insumos industriales y de servicios complementarios, y a los escasos excedentes generados.

         En las dos últimas décadas ha sufrido una notoria pérdida de competitividad frente a la agricultura que, contrariamente, promovió la aplicación de tecnologías innovadoras y accesibles, que condujeron a una productividad de la tierra mayor que la obtenida con la cría de ganado (70 kg./ha./año).

 Así, la actividad ganadera está sufriendo un proceso de descapitalización, que pide urgentes señales de reversión.

 Una posible clasificación regional:

 Los diferentes tipos de suelos y actividades permiten definir subregiones clasificables por el distinto uso que ofrecen a la explotación agropecuaria, a saber: 

-Zona lechera del norte: Cañuelas, Lobos, Monte, Navarro, General Las Heras, Brandsen, Chascomús, Magdalena y General Paz. 

-Zona ganadera de la costa: Castelli, Dolores, Tordillo, General Lavalle y General Madariaga. 

-Zona agrícola-ganadera del norte: Bolívar, General Alvear, General Belgrano, Las Flores, Roque Pérez, Saladillo y 25 de Mayo. 

-Zona ganadera del centro: Ayacucho, General Guido, Maipú, Mar Chiquita, Pila y Rauch. 

-Zona ganadera del sudoeste: Olavarría, Tapalqué, Azul, General La Madrid, Laprida y Benito Juárez. 

Uso del suelo agrícola (en miles de has.)

SUBREGIÓN

TOTAL sup. AGROP.

TOTAL CULTIVADO

% cultivado

Lechera del norte

1.224

256

20

Ganadera de la costa

1.047

93

9

Agr.ganad.del norte

2.138

821

31

Ganadera del centro

2.212

279

13

Ganadera del sudoeste

2.798

560

20

 Los indicadores de modernidad tecnológica, tanto agrícola como pecuaria, están en relación directa con el tamaño de las explotaciones. Aumentan en los predios medianos y su incidencia resulta aún más significativa en los grandes.

Este hecho, sumado al peso cada vez más importante de los costos fijos, y a la imposibilidad de amortizar los equipos para los pequeños establecimientos, parecería señalar la necesidad de reformular ciertas hipótesis, según las cuales los terratenientes operaban tradicionalmente sobre la base de una gran extensión para obtener, con poca productividad, grandes ganancias y esto es un imposible del campo de hoy. 

También la productividad aumenta seguramente con el tamaño, precisamente por efecto de los adelantos tecnológicos (el mayor prorrateo de los costos fijos, y la posibilidad de amortizar la inversión),y la asistencia técnica tiene un impacto de similar comportamiento según el tamaño de la explotación (esto consolida un nuevo actor en el campo de hoy: el arrendatario, que siendo productor propietario o no de una parcela mediana, alquila otras de ex-productores que no pueden o quieren venderlas y aumentan la escala de trabajo, justificando un tractor de mayor potencia, u otro tipo de inversión). 

Concentración de las explotaciones por escala de extensión.

SUBREGIÓN

% de la superficie

+ de 1.000 has.

total en explotación

+ de 2.500 has.

Lechera del norte

35,3

12,2

Ganadera de la costa

65,3

41,7

Agr.ganad. del norte

47,2

24,8

Ganadera del centro

54,8

26,8

Ganadera del sudoeste

62,2

34,0

Total Z.Depr.Salado

56,4

28,0

 Se observa que las subregiones ganaderas, donde se incluye Tapalqué, son las que tienen la incidencia más alta de grandes establecimientos.

Posible incremento del potencial arable: 

Aptitud potencial de los suelos                    <              posible incremento               >

SUBREGIÓN

Arabl.s/lim

Arabl.tot

Arabl.s/lim

 

Arable tot.

 

 

 

miles has.

miles has.

miles has.

%

miles has.

%

Lechera del norte

316,1

783,9

60,0

7,4

527,7

18,8

Ganadera de la costa

150,7

295,1

57,3

7,0

201,7

7,2

Agr.ganad. del norte

1.074,3

1.519,2

253,2

31,0

698,1

24,9

Ganadera del centro

382,0

923,0

102,4

12,6

643,4

23,0

Ganadera del sudoeste

855,4

1.244,0

342,7

42,0

731,3

26,1

Total Z.Depr.Salado

2.778,5

4.765,1

815,6

100,0

2.802,2

100,0

 

Del análisis de la aptitud del suelo se infiere que sólo el 58% de la superficie arable no presenta limitaciones de uso, es decir que admite cualquiera de los cultivos que se realizan en la región. Sin embargo, el potencial arable puede incrementarse en 58,8% para la superficie total, y en 29,3% para el área sin limitaciones.

 Otras explotaciones: 

Aún cuando la Zona Deprimida del Salado es eminentemente agraria, las industrias vinculadas a la transformación de recursos naturales aún no están convenientemente representadas. Sólo la elaboración de productos lácteos alcanza las mayores escalas de ocupación y producción de la región, pero reconoce una localización restringida al cinturón lácteo de aprovisionamiento del Gran Buenos Aires.

 Están representadas pero son poco destacables por la proporción que ocupan en la generación de empleo y riqueza de la extensa región, otras actividades agroindustriales, como la molienda de granos, la preparación de alimentos balanceados, las industrias aceiteras, etc. Y tampoco se registra un desarrollo importante en la industria frigorífica, del cuero, del papel o de la madera (menos aún la industria química o de productos metálicos, maquinarias y equipos). 

La particular situación geográfica de la región ha promovido su transformación en una zona de paso, sin poder aprovechar plenamente el efecto positivo de las vías de comunicación que la cruzan, de mayor envergadura e intensidad de tráfico.

 Tratándose de un área productora de origen primario, se ha impuesto el movimiento expulsor de materias primas, y en mucho menor medida, los ingresos de productos elaborados. La debilidad de estos flujos se confirma en la escasez de núcleos importantes de población. 

En determinados sectores, los flujos de tráfico de poca densidad y la dispersión poblacional, contribuyen a la baja rentabilidad de vías de comunicación muchas veces de tierra, pero difíciles de reemplazar por rutas pavimentadas, lo que trae fuertes consecuencias socioeconómicas negativas, especialmente en zonas de producción perecedera como algunas subregiones lecheras.

 La dispersión poblacional como característica:

La Pampa Deprimida presenta una densidad demográfica notoriamente baja, que supo tener un alto porcentaje de pobladores rurales, aunque hoy sufre un proceso acelerado de emigración hacia las zonas urbanas. Desde los años '40 se viene registrando un saldo migratorio global negativo y un crecimiento vegetativo excesivamente bajo: entre 1960 y 1991 la tasa regional fue tres veces menor que el promedio nacional. En medio de este panorama, los municipios del norte de la Región que integran el llamado tercer anillo del área metropolitana, como Cañuelas, Brandsen o Chascomús, son la excepción.

 Los núcleos de población se localizan alineados a lo largo de ocho rutas principales: las nacionales 2, 3 y 205, las provinciales 51, 60, 29, 41 y 76  además de los ramales aún activos del Ferrocarril Roca que atraviesan la región.

 La cantidad de centros poblados aumenta hacia las áreas de transición del norte con la Pampa Ondulada, de la Pampa Arenosa y de la Cuenca del Abasto, y en el Centro. En contraste, en la zona costera de la bahía de Samborombón y en el centro-sur de la región se presentan verdaderos vacíos urbanos. El resto de las localidades se asienta sobre rutas de menor importancia, o son meras estaciones de ferrocarril que, según la información relevada en censos anteriores, demostraban cierto dinamismo, pero con la crisis del sistema ferroviario y el cierre paulatino de ramales (como hace ya tiempo el Ferrocarril del Sud), se han transformado en parajes casi deshabitados, muchos ni siquiera pueden ser considerados como localidades.

 Esta estructura demográfica promueve una ocupación laboral radicada principalmente en los sectores primario y terciario, que sólo se complementan con actividad industrial en escasos partidos vecinos al Conurbano, y los de la cuenca minera-cementera del centro. En este sentido debe tenerse en cuenta que la ganadería extensiva genera un empleo directo por cada aproximadamente 600 has. y un puesto de trabajo, incluyendo propietarios y familiares cada 300 has.   

El mapa social:

 En cuanto a los indicadores de pobreza, en la Cuenca del Salado son menores que la media nacional y provincial: el 18% de su población viviría en hogares con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) mientras que los residentes en el medio rural representan un 21% de ese total. 

La educación primaria ha registrado a su vez en la última década, una merma de establecimientos en contraste con un marcado incremento de la matrícula y de los alumnos que además asisten a los comedores escolares con el 40% del total.

 Por su parte, la cobertura de la salud está a cargo de unos 90 establecimientos asistenciales oficiales, en su gran mayoría de administración municipal que cuentan con una capacidad de unas 2.400 camas (a razón de 275 habitantes por cama, muy superior al promedio provincial de 227 o al nacional de 186).

El rol del partido en la región: 

El rol del partido de Tapalqué en la región se consolida a partir de:

Su potencialidad en la cría ovina y vacuna que evoluciona paulatinamente hacia la complementación con el engorde, las posibilidades de integrar las cuencas avícola y tambera, el interesante crecimiento de la actividad apícola (aunque los productores locales saquen estacionalmente las colmenas del Partido) y hortícola, la posibilidad de crecimiento en la participación de los cereales y oleaginosas en el P.B.I. agropecuario, y la potencialidad de la actividad forestal, con un costo accesible de la tierra apta, con buenas vías de acceso, con partidos vecinos que acompañan la tendencia y con un sistema nacional de promoción vigente. 

-La alta participación del sector agropecuario, en particular el ganadero, en el P.B.I. a diferencia de muchos partidos cercanos, donde el sector servicios cobra una relevancia excluyente y preocupante. 

-La tasa de crecimiento poblacional, que fue inferior a los promedios dados para el Gran Buenos Aires, para el Interior de la provincia, para la provincia y el país en la década ´80-90, pero marcando una buena recuperación respecto a los veinte años anteriores, tendencia que parece consolidarse en esta década a partir de una mejor oferta de calidad de vida y una mayor expectativa  de progreso local que contrasta con una dificultad cada vez mayor de insertarse en otros medios. 

-La cercanía (con todas las ventajas en las calidades ambientales y de vida que significa estar cerca pero no integrar, ni correr el riesgo futuro de ser absorbido) a centros de consumo muy importantes, como los ya enumerados. 

Todas estas razones permiten ubicar a Tandil en un lugar de privilegio potencial como asentamiento productivo competitivo, tanto industrial como agropecuario (sobre todo en actividades naturalmente intensivas, o con la posibilidad de transformarse en intensivas); de oferta de servicios a esas actividades, y por consiguiente receptor de un mayor crecimiento poblacional. 

Del camino que emprendamos para encontrar el progreso y de las previsiones que tomemos para absorber los impactos que éste genera, dependerá que éstos sean absolutamente positivos. 

Como veremos en el desarrollo de esta página web, Tapalqué encarna las características de muchos partidos de la Pampa Deprimida, aunque se destaca por superar los indicadores promedio de accesibilidad, productividad primaria, oferta de servicios urbanos, además de no alcanzar los grados de marginalidad crítica, deterioro de la calidad ambiental y descontrol que caracterizan regiones vecinas como el Área Metropolitana. Y por estas ventajas comparativas es que se vuelve imprescindible analizar e imaginar con el fundamento que sólo da el conocimiento, una estrategia de desarrollo con las posibilidades que da el contexto, en cualquiera de sus escalas y horizontes.

CADENA 103 - Olavarria - Buenos Aires - Argentina (1989 - 2001)